La respiración es un reflejo de cómo nos sentimos emocional y mentalmente. Una respiración agitada, entrecortada o superficial suele estar asociada a estados de estrés, miedo o ansiedad. Esto se traduce en la mente como una mente acelerada, conocida como "mente de mono", que salta de un pensamiento a otro sin parar, como un mono de rama en rama, muchas veces con tendencia a pensamientos negativos. Nuestras emociones funcionan como un filtro a través del cual percibimos el mundo.

"Stillness in the body leads to stillness in the mind, and the breath is the medium."

Pero hay algo muy valioso en esto: podemos influir en nuestro estado interno a través de la respiración consciente. De alguna manera, la respiración nos ayuda a regular la mente y a volver al presente.

Respiración completa

Para empezar, es útil reconocer las tres fases de la respiración: abdominal, intercostal y clavicular. Integrarlas nos ayuda a desarrollar una respiración más completa, fluida y consciente.

Preparación

  • Busca una postura cómoda, con la espalda erguida y el pecho abierto
  • Hombros relajados y mandíbula suelta
  • Puedes sentarte en una silla sin apoyar completamente la espalda, o en el suelo con soporte debajo de los isquiones
  • La postura también puede influir en el estado emocional y en la calidad de la respiración

Respiración abdominal

  • Coloca las manos sobre el abdomen, con los dedos en contacto
  • Inhala y siente cómo el abdomen empuja suavemente las manos
  • Exhala y observa cómo vuelve al centro
  • Repite 5 veces

Respiración intercostal

  • Lleva las manos a las costillas, a los laterales del pecho
  • Inhala expandiendo suavemente las costillas hacia los lados
  • Exhala sintiendo cómo se contraen
  • Repite 5 veces

Respiración clavicular

  • Coloca las manos en la parte alta del pecho, cerca de las clavículas
  • Inhala y observa cómo el pecho se eleva suavemente
  • Exhala y siente cómo desciende
  • Repite 5 veces

Integración

  • Deja las manos sobre las piernas
  • Inhala recorriendo abdomen → costillas → pecho
  • Exhala en sentido inverso: pecho → costillas → abdomen
  • Repite varias veces
  • Siente cómo te expandes al inhalar y cómo te relajas al exhalar

Cierre

La respiración es una herramienta simple y siempre disponible para volver a nosotros mismos. No hace falta hacerlo perfecto, solo observar y acompañar el proceso con amabilidad.

Con la práctica, poco a poco, aprendemos a reconocer que siempre podemos volver al presente a través de la respiración.